Los errores más comunes al hacer una parrillada

El asado es siempre un motivo de reunión o celebración.
Todos algún día hemos querido
tomar el papel de maestro parrillero en una reunión familiar o de amigos.
A continuación, te
presentamos los errores más comunes a considerar la próxima vez que te quieras
poner el mandil de maestro asador, más aún cuando ya comienza la temporada de una
buena parrillada.
No sazonar bien la
carne
Siempre se debe utilizar una
sal suficientemente fina (no de grano) para que se adhiera a la carne (puede
ser sal refinada). También es importante que el sazonado sea parejo y que la
carne se rocíe con sal de manera uniforme.
No dejar que la
parrilla esté a la temperatura ideal
El gran secreto está en
empezar a cocinar una vez que se tienen las brasas listas, recién apagadas las
llamas más fuertes. También es vital que la parrilla esté bien limpia.
Frótala con un trapo ligeramente humedecido con aceite o si no el clásico truco
de la cebolla.
Andar moviendo la
carne una vez que toca la parrilla
La carne debe dejarse por lo
menos 3 o 4 minutos para que la carne solita genere una costra y se despegue de
la superficie de la parrilla. El estarla moviendo sólo generará que se rompa la
carne y que la parrilla quede sucia.
Presionar la carne
cuando se está cocinando
Éste es el error más común. Al
presionar la carne, la grasa y los jugos caen a las brasas, lo cual genera
llamas y ruidos, y aunque se vea o suene apetitoso, lo único que estamos
logrando es desjugar la carne.
No dejar reposar
la carne
Reposar la carne hace que los jugos se redistribuyan y
que la carne no se desjugue al cortarla.
Nunca se debe de cocinar un trozo de carne que esté demasiado frío y
mucho menos si está parcialmente congelado. Es importante que la carne esté
bien seca antes de cocinar y de preferencia que la carne esté a temperatura
ambiente, para ayudar a que la cocción sea pareja.
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